Factores emocionales y relacionales dentro del hogar
Las emociones no gestionadas son una de las principales fuentes de tensión. Situaciones como la tristeza persistente, la dependencia emocional o los conflictos personales pueden generar discusiones constantes o silencios prolongados que deterioran la convivencia. Además, cuando existen problemas de manejo emocional, las reacciones suelen ser desproporcionadas, lo que incrementa el desgaste entre los miembros de la familia.


